Páginas vistas en total

Entradas populares

Bienvenidos a Solariego. Un blog para opinar y compartir saberes...

Solariego es un blog para iluminar la comunicación sobre temas educativos y culturales, valores, pensamiento filosófico y cualquier arista del saber que quiera ser compartido desde el respeto del pensamiento, la creación de ideas y conocimientos personales o colectivos.

martes, 24 de febrero de 2015

VISITA A ESCUELA ESTADAL "PARMENIA DÍAZ DE CARVAJAL"

Por: Dra. Mireya del Milagro Hidalgo.
 
VISITA A ESCUELA ESTADAL: "PARMENIA DIAZ DE CARVAJAL"
El viernes 20 de febrero de 2015, a las 9:00 a.m. asistimos a la visita pastoral efectuada por Monseñor Manuel Felipe, Diáz Sánchez, a la Escuela Estadal: "PARMENIA DÍAZ DE CARVAJAL", en el ambiente de alegría por tan significativa presencia, se efectuó un recibimiento lleno de expresiones infantiles: cantos y bailes, siguieron las palabras de agradecimiento del personal directivo y se concluyó con la lectura del evangelió y las bendiciones a los presentes, de parte del Arzobispo de la Arquidiocesis de Calabozo. Una actividad espiritual que contribuye a la formación integral de los estudiantes, al acercar a los presentes a la religiosidad para fomentar el bién, la paz y la convivencia. ¡FELICITACIONES!

Monseñor Manuel Felipe, Díaz Sánchez, dirigiendose a los asistentes.

Docentes, estudiantes y equipo de la Coordinación Estadal, durante la visita.

Equipo de la Coordiación Estadal, junto a la Directora de la Institución.

miércoles, 18 de febrero de 2015

GABRIELA MISTRAL

GABRIELA MISTRAL
(Vicuña 1889 - Nueva York 1957)

"Te espero sin plazo ni tiempo. Acude con sendero y sin sendero.
Llámame a donde tú eres, alma mía, 
y marcha recto hacia mi, compañero.
Vuelveme tu suspiro, y bajaré y subiré de tu pecho,
me enredaré en tu corazón, saldré al aire para volver a entrar
y estaré en este juego toda mi vida" 

Lucila Godoy, llamada Gabriela Mistral (conocida mejor como Gabriela Mistral), escritora chilena. Hija de un maestro rural, que abandonó el hogar a los tres años del nacimiento de Gabriela, la muchacha tuvo una niñez difícil en uno de los parajes más desolados de Chile. A los 15 años publicó sus primeros versos en la prensa local, y empezó a estudiar para maestra. En 1906 se enamoró de un modesto empleado de ferrocarriles, Romelio Ureta, que, por causas desconocidas, se suicidó al poco tiempo; de la enorme impresión que le causó aquella pérdida surgieron sus primeros versos importantes. En 1910 obtuvo el título de maestra en Santiago, y cuatro años después se produjo su consagración poética en los juegos florales de la capital de Chile; los versos ganadores- Los sonetos de la muerte- pertenecen a su libro Desolación (1922), que publicaría el instituto de las Españas de Nueva York. En 1925 dejó la enseñanza, y, tras actuar como representante de Chile en el Instituto de cooperación intelectual de la S.D.N., fue cónsul en Nápoles y en Lisboa. Vuelta a su patria colaboró decisivamente en la campaña electoral del Frente popular (1938), que llevó a la presidencia de la república a su amigo de juventud P. Aguirre Cerda. En 1945 recibió el premio Nobel de literatura; viajó por todo el mundo, y en 1951 recogió en su país el premio nacional.
En 1953 se le nombra Cónsul de Chile en Nueva York. Participa en la Asamblea de Las Naciones Unidas representando a Chile. En 1954 viene a Chile y se le tributa un homenaje oficial. Regresa a los Estados Unidos.
El Gobierno de Chile le acuerda en 1956 una pensión especial por la Ley que se promulga en el mes de noviembre.
En1957, después de una larga enfermedad, muere el 10 de enero, en el Hospital General de Hempstead, en Nueva York. Sus restos reciben el homenaje del pueblo chileno, declarándose tres días de duelo oficial. Los funerales constituyen una apoteosis. Se le rinden homenajes en todo el Continente y en la mayoría de los países del mundo.
La obra poética de Gabriela Mistral surge del modernismo, más concretamente de Amado Nervo, aunque también se aprecia la influencia de Frédéric Mistral (de quién tomó el seudónimo) y el recuerdo del estilo de la Biblia. De algunos momentos de Rubén Darío tomó, sin duda, la principal de sus características: la ausencia de retórica y el gusto por el lenguaje coloquial. A pesar de sus imágenes violentas y su gusto por los símbolos, fue, sin embargo, absolutamente refractaria a la "poesía pura", y, ya en 1945, rechazó un prólogo de P. Valéry a la versión francesa de sus versos. Sus temas predilectos fueron: la maternidad, el amor, la comunión con la naturaleza americana, la muerte como destino, y, por encima de todos, un extraño panteísmo religioso, que, no obstante, persiste en la utilización de las referencias concretas al cristianismo. Al citado Desolación siguieron los libros Lecturas para mujeres destinadas a la enseñanza del lenguaje (1924); Ternura (1924), canciones para niños; Tala (1938); Poemas de las madres (1950), y Lagar (1954). Póstumamente se recogieron su Epistolario (1957) y sus Recados contando a Chile (1957), originales prosas periodísticas, dispersas en publicaciones desde 1925.
(Archivos de la Universidad Jaime I)

CARNAVALES CULTURALES EN EL MUNICIPIO ESCOLAR Nº 2

Por: Dra.Mireya Hidalgo.
En el marco de las actividades carnestolendas organizadas por el Municipio Escolar Nº 2, se efectuó un colorido desfile el día viernes 13 de febrero, que inició a las 8:30 am, partiendo de la Plaza Bolívar (Casco Colonial de Calabozo) de la ciudad hasta la Plaza Urdaneta. En este recorrido, se observaron divertidas comparsas que marchaban al compás de las bandas secas de las respectivas instituciones. Es de hacer notar, la dedicación y empeño de las (los) docentes de las distintas Escuelas y Liceos de la comunidad en la creatividad evidenciada por las distintas comparsas, de las que presentaron reseñas, que daban cuenta al público asistente del origen de la representación. Fue un desfile que logró captar las diferentes concepciones culturales, locales y regionales aportándole el colorido y la alegría de las festividades de carnaval.

Docentes y alumnos en el desfile

Original vestuario, realizado con papel de periódico.

La comparsa de "LAS SALAMANDRAS", representó a la Coordinación Estadal, contó con mucha simpatía por parte de los espectadores.

"Las Salamandras", del grupo  de Danza "Nueva Imagen" y la Coordinación Estadal  con la Dra. Josefina Hernández, en pleno desfile.

Así mismo como parte del trabajo efectuado por la Coordinación Estadal, se asistió a la actividad  de: "CARNAVALES CULTURALES" organizada por la Escuela Estadal "Juan Eduvigis, Ledezma", ubicada en el Sector Carutal de la ciudad de Calabozo, donde se realizaron desfile de comparsas, coronación de las reinas y  un compartir de alegría y baile con todos los estudiantes y comunidad asistente. Se realizó el miércoles 11 de febrero de 2015, a las 900 a.m.

Las representantes de la Coordinación Estadal y la Escuel Estadal "Juan Eduvigis Ledezma", disfrutando de la actividad.


Profesoras de la Escuela Estadal "Juan Eduvigis Ledezma" y Coordinacón Estadal, antes de iniciar la actividad.


jueves, 12 de febrero de 2015

ACTO DE JURAMENTACIÓN DE PREPARADORES ESTUDIANTILES

Por: Dra. Mireya del Milagro Hidalgo.
 
En acto efectuado en el Liceo "HUMBOLDT"  de la ciudad de Calabozo se llevo afecto, la juramentación de jóvenes preparadores estudiantiles, programa que busca apoyar la calidad educativa en bachillerato, esto a través del apoyo que darán los estudiantes del último año a los de primer año, en asignaturas prioritarias como Castellano, Ingles, Estudios de la Naturaleza e Historia de Venezuela entre otras. Es una iniciativa que motiva tanto a los que egresan del bachillerato, como a los que ingresan. Así mismo, sirve para evitar la repitencia y desersión escolar.
Jovenes recibiendo material de apoyo para las preparadurias.
Equipo del Municipio Escolar asistente al acto: Profesora Franklin Serrano, Profesora Jetzabel Dias, Dra. Yelitza Gittens y Dra. Mireya Hidalgo
Dra. Mireya Hidalgo y Profesora Jetzabel Díaz.

jueves, 4 de abril de 2013

 
 
Día del Idioma, del Libro y del Derecho de Autor
El 23 de abril de 1616 fallecían Cervantes, Shakespeare y “El Inca” Garcilaso de la Vega, tres autores que traspasaron fronteras y que hoy son referencia universal. Por lo mismo, la UNESCO estableció esta fecha como “El día internacional del Libro y del Derecho de Autor”. Con la celebración de este día en el mundo entero, la UNESCO pretende fomentar la lectura, la industria editorial y la protección de la propiedad intelectual por medio del derecho de autor.
Y como si esto fuera poco, también un 23 de abril nacieron y murieron otros gloriosos e ilustres escritores, como Maurice Druon (francés), K. Laxness, Premio Nobel (irlandesa); Manuel Mejía Vallejo (colombiano); Vladimir Nabokov (ruso), y el español Josep Pla, entre otros.
No nos debe extrañar entonces que esta fecha tan simbólica para la literatura mundial fuera la escogida por la “Conferederación General de la UNESCO” para rendir homenaje mundial al libro y a sus autores. Invitar a todos – específicamente a los más jóvenes – a descubrir el placer de la lectura y respetar la irreemplazable contribución de los creadores al progreso social y cultural, es la base de cada 23 de abril.
¿Cómo nació esta iniciativa?
La idea de celebrar en el mundo el “Día Internacional del Libro”, fue una propuesta de la Unión Internacional de Editores (UTE), y presentada por el Gobierno Español a la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO). En su 28º versión (1995), la “Conferencia General de la UNESCO” aprobó, en unanimidad, proclamar el 23 de abril de cada año como el “Día Mundial del Libro y del Derecho de Autor”, para estimular aquellas manifestaciones que persiguen la creación o el fortalecimiento de las infraestructuras de producción y difusión de libros.
Eso sí, siempre con el fin máximo de promover la lectura y el derecho de autor. Este último punto tiene como objetivo fomentar el respeto a los derechos de propiedad intelectual, tan amenazados en estos tiempos.En conmemoración de Cervantes, los países de habla hispana no sólo celebran el 23 de abril como el día del libro, sino que además han proclamado esta fecha como “Día del Idioma”, con el objetivo de impulsar el uso de la lengua castellana. Hoy son más de ochenta países los que celebran este día
 
 
 



martes, 24 de julio de 2012

EDUCACIÓN LIBERADORA Y PROMOCIÓN DE LECTURA.




Por Dra. Mireya Hidago.
La educación liberadora propuesta fundamentada en los planteamientos de Paulo Freire, significa un aporte trascendental que orienta el paradigma educativo postpostivista  desde una perspectiva humanista, cooperativista y de dialogo entre todos. En su recorrido por la pedagogía del oprimido el autor brasileño, que incluye a Erich Fromm y a Hegel hace explicita la necesidad de superar la condición opresor – oprimido mediante el dialogo para mejorar las diferencias o desequilibrios entre  los grupos sociales, trata sobre las dicotomías enraizadas en ellos por razones económicas, religiosas, políticas o culturales. Luego de estas consideraciones propone la conversación respetuosa, considerada auténtica entre los integrantes de diferentes grupos en torno a temas de interés común para ir superando los desencuentros y transformarse en comunidades que puedan ser productivas en el sentido tanto intelectual como en lo económico, educativo. Lo cual puede entenderse como la liberación de la condición opresor – oprimido, que según Freire produce una sensación de insatisfacción en ambos grupos.
La promoción de la lectura, vinculada a la interacción social comunitaria, pretende favorecer la reflexión sobre temas de interés para el grupo social, que sean significativos, además de enraizar la lectura como elemento fundamental para acercarse al conocimiento necesario en la resolución de problemas, para el disfrute de la literatura, aprender de lo que ya existe en los formatos impresos o digitales y seguir construyendo a partir de la meditación y el intercambio de saberes compartidos en las diferentes instancias de participación originadas por la actividad. Por lo tanto libera de la ignorancia, la indiferencia y escepticismo para tener la posibilidad desde la comunidad involucrada de conocer, pensar y participar en eventos culturales, protagonizados por ellos y fundados en su creatividad e intereses.
Expuestas las ideas e intencionalidad de la Educación Liberadora y de la Promoción de la Lectura, vinculada a la interacción social comunitaria, se hace perceptible un compromiso social, en el que las acciones de ambas, derivan en un deseo legitimo de colaborar en la superación de las diferencias grupales a través, del dialogo, la interacción, el intercambio de ideas, saberes, en un planteamiento y en el otro se adiciona la lectura como eje de ese proceso, que se complementa y no puede prescindir de los elementos de la otra, para ser opción valida en las comunidades.




martes, 17 de julio de 2012

LA IMPORTANCIA DEL ACTO DE LEER: Paulo Freire

A continuación les presento un fragmento de un discurso del pensador Brasileño Paulo Freire, en el que expresa sus primeras impresiones del contexto que rodeo su aprendizaje de la lectura. En él se percibe, el mundo de sensibilidad inherente a la etapa infantil,  en el que se plantea el inicio del aprendizaje de la lectura, el que creo debe tenerse presente cuando se es docente de Educación Primaria, especialmente de los primeros años, porque ellos dejan su huella imperecedera en la memoria del adulto que se aspira formar en el sistema educativo formal. Por eso hay que observarlo, favorecerlo,  guiarlo con su fantasía, creatividad para enriquecerlo de la mejor manera posible, para hacer de esos recuerdos imborrables, los mejores de la existencia de cada ser que aprende por deber y derecho de la condición humana.


 La lectura del mundo precede a la lectura de la palabra, de ahí que la posterior lectura de ésta no pueda prescindir de la continuidad de la lectura de aquél. Lenguaje y realidad se vinculan dinámicamente. La comprensión del texto a ser alcanzada por su lectura crítica implica la percepción de relaciones entre el texto y el contexto. Al intentar escribir sobre la importancia del acto de leer, me sentí llevado –y hasta con gusto – a “releer” momentos de mi práctica, guardados en la memoria, desde las experiencias más remotas de mi infancia, de mi adolescencia, de mi juventud, en que la importancia del acto de leer se vino constituyendo en mí. Al ir escribiendo este texto, iba yo “tomando distancia” de los diferentes momentos en que el acto de leer se fue dando en mi experiencia existencial. Primero, la “lectura” del mundo, del pequeño mundo en que me movía; después la lectura de la palabra que no siempre, a lo largo de mi escolarización, fue la lectura de la “palabra-mundo”.La vuelta a la infancia distante, buscando la comprensión de mi acto de “leer” el mundo particular en que me movía –y hasta donde no me está traicionando la memoria – me es absolutamente significativa. En este esfuerzo al que me voy entregando, re-creo y re-vivo, en el texto que escribo, la experiencia en el momento en que aún no leía la palabra. Me veo entonces en la casa mediana en que nací en Recife, rodeada de árboles, algunos de ellos como si fueran gente, tal era la intimidad entre nosotros; a su sombra jugaba y en sus ramas más dóciles a mi altura me experimentaba en riesgos menores que me preparaban para riesgos y aventuras mayores. La vieja casa, sus cuartos, su corredor, su sótano, su terraza –el lugar de las flores de mi madre-, la amplia quinta donde se hallaba, todo eso fue mi primer mundo. En él gateé, balbuceé, me erguí, caminé, hablé. En verdad, aquel mundo especial se me daba como  el mundo de mi actividad perceptiva, y por eso mismo como el mundo de mis primeras lecturas. Los “textos”, las “palabras”, las “letras” de aquel contexto –en cuya percepción me probaba, y cuanto más lo hacía, más aumentaba la capacidad de percibir – encarnaban una serie de cosas, de objetos, de señales, cuya comprensión yo iba aprendiendo en mi trato con ellos, en mis relaciones mis hermanos mayores y con mis padres. Los “textos”, las “palabras”, las “letras” de aquel contexto se encarnaban en el canto de los pájaros: el del sanbaçu, el del olka-pro-caminho-quemvem, del bem-te-vi, el del sabiá; en la danza de las copas de los árboles sopladas por fuertes vientos que anunciaban tempestades, truenos, relámpagos; las aguas de la lluvia jugando a la geografía, inventando lagos, islas, ríos, arroyos. Los “textos”, las “palabras”, las “letras” de aquel contexto se encarnaban también en el silbo del viento, en las nubes del cielo, en sus colores, en sus movimientos; en el color del follaje, en la forma de las hojas, en el aroma de las hojas –de las rosas, de los jazmines, en la densidad de los árboles, en la cáscara de las frutas. En la tonalidad diferente de colores de una misma fruta en distintos momentos: el verde del mago-espada hinchado, el amarillo verduzco del mismo mango madurando, las pintas negras del mago ya más que maduro. La relación entre esos colores, el desarrollo del fruto, su resistencia a nuestra manipulación y su sabor. Fue en esa época, posiblemente, que yo, haciendo y viendo hacer, aprendí la significación del acto de palpar. De aquel contexto formaban parte además los animales: los gatos de la familia, su manera mañosa de enroscarse en nuestras piernas, su maullido de súplica o de rabia; Joli, el viejo perro negro de mi padre, su mal humor cada vez que uno de los gatos incautamente se aproximaba demasiado al lugar donde estaba comiendo y que era suyo; “estado de espíritu”, el de Joli en tales momentos, completamente diferente del de cuando casi deportivamente perseguía, acorralaba y mataba a uno de los zorros responsables de la desaparición de las gordas gallinas de mi abuela .De aquel contexto –el del mi mundo inmediato-  formaba parte, por otro lado, el universo del lenguaje de los mayores, expresando sus creencias, sus gustos, sus recelos, sus valores. Todo eso ligado a contextos más amplios que el del mi mundo inmediato y cuya existencia yo no podía ni siquiera sospechar. En el esfuerzo por retomar la infancia distante, a que ya he hecho referencia, buscando la comprensión de mi acto de leer el mundo particular en que me movía, permítanme repetirlo, re-creo, re-vivo, la experiencia vivida en el momento en que todavía no leía la palabra. Y algo que me parece importante, en el contexto general de que vengo hablando, emerge ahora insinuando su presencia en el cuerpo general de estas reflexiones. Me refiero a mi miedo de las almas en pena cuya presencia entre nosotros era permanente objeto de las conversaciones de los mayores, en el tiempo de mi infancia. Las almas en pena necesitaban de la oscuridad o la semioscuridad para aparecer, con las formas más diversas: gimiendo el dolor de sus culpas, lanzando carcajadas burlonas, pidiendo oraciones o indicando el escondite de ollas. Con todo, posiblemente hasta mis siete años en el barrio de Recife en que nací iluminado por faroles que se perfilaban con cierta dignidad por las calles. Faroles elegantes que, al caer la noche, se “daban” a la vara mágica de quienes los encendían. Yo acostumbraba acompañar, desde el portón de mi casa, de lejos, la figura flaca del “farolero” de mi calle, que venía viniendo, andar cadencioso, vara iluminadora al hombro, de farol en farol, dando luz a la calle. Una luz precaria, más precaria que la que teníamos dentro de la casa. Una luz mucho más tomada por las sombras que iluminadora de ellas. No había mejor clima para travesuras de las almas que aquél. Me acuerdo de las noches en que, envuelto en mi propio miedo, esperaba que el tiempo pasara, que la noche se fuera, que la madrugada semiclareada fuera llegando, trayendo con ella el canto de los pajarillos “amanecedores”.Mis temores nocturnos terminaron por aguzarme, en la smañanas abiertas, la percepción de un sinnúmero de ruidos que se perdía en la claridad y en la algaraza de los días y resultaban misteriosamente subrayados en el silencio profundo de las noches. Pero en la medida en que fui penetrando en la intimidad de mi mundo, en que lo percibía mejor y lo “entendía” en la lectura que de él iba haciendo, mis temores iban disminuyendo. Pero, es importante decirlo, la “lectura” de mi mundo, que siempre fundamental para mí, no hizo de mí sino un niño anticipado en hombre, un racionalista de pantalón corto. La curiosidad del niño no se iba a distorsionar por el simple hecho de ser ejercida, en lo cual fui más ayudado que estorbado por mis padres. Y fue con ellos, precisamente, en cierto momento de esa rica experiencia de comprensión de mi mundo inmediato, sin que esa comprensión significara animadversión por lo que tenía encantadoramente misterioso, que comencé a ser introducido en la lectura de la palabra. El desciframiento de la palabra fluía naturalmente de la “lectura” del mundo particular. No era algo que se estuviera dando supuesto a él. Fui alfabetizado en el suelo de la quinta de mi casa, a la sombra de los mangos, con palabras de mi mundo y no del mundo mayor de mis padres. El suelo mi pizarrón y las ramitas fueron mis gis. Es por eso por lo que, al llegar a la escuelita particular de Eunice Vasconcelos, cuya desaparición reciente me hirió y me dolió, y a quien rindo ahora un homenaje sentido, ya estaba alfabetizado. Eunice continúo y profundizó el trabajo de mis padres. Con ella, la lectura de la palabra, de la frase, de la oración, jamás significó una ruptura con la “lectura” del mundo. Con ella, la lectura de la palabra fue la lectura de la “palabra-mundo”.Hace poco tiempo, con profundo emoción, visité la casa donde nací. Pisé el mismo suelo en que me erguí, anduve, corrí, hablé y aprendí a leer. El mismo mundo, el primer mundo que se dio a mi comprensión por la “lectura” que de él fui haciendo. Allí reencontré algunos de los árboles de mi infancia. Los reconocí sin dificultad. Casi abracé los gruesos troncos –aquellos jóvenes troncos de mi infancia. Entonces, una nostalgia que suelo llamar mansa o bien educada, saliendo del suelo, de los árboles, de la casa, me envolvió cuidadosamente.