Soneto a la libertad.
Bueno ser fuego, para elevarse
madera que se quema y sube al aire
halo de rosas que no hace desaire
un dulce gesto, para extasiarse.
Libres las aves, que cual soplo… vuelan
humo, fulgor, leves alas al viento
viven encantadas, sin un tormento
sin desazón ni pesadumbre, vuelan…
Seres alados, únicos amados
cual uno de ellos, yo quisiera ser
de la creación, unos privilegiados.
Sin peso ir a destinos dorados
a ser, lo que realmente quieren ser
y en su viaje sentirse realizados.
Escrito por Mireya Hidalgo.
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